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del POEMARIO
LAS NECESARIAS CICATRICES
LA TORRE
La torre que crece a mi alrededor
me mantiene distante a la luna y el sol.
Me protege de mis sueños
y me enriquece
con las virtudes de la piedra.
Las pantallas
que reemplazan mis ventanas
me dan la información necesaria.
Las cuatro estaciones son substitutos inútiles
de mi amada isla
en el mar de las sombras.
Te gustaría entrar?
Te invito a entrar...
Te gustaría pasar y ser como yo?
Esta torre trepa y crece
cual criatura nocturna.
Satisface nuestras almas con espejismos
a condición de que nos rindamos sin condiciones.
Estos cables hurgan cuerpos desprevenidos
en busca de nuestra capacidad
para ser esclavos.
Y conectan nuestra voluntad
a las fuentes oficiales
haciéndonos decir
lo que no queremos decir
Sabes lo que esto significa?
Sabes lo que esto quiere decir?
Sabes que ya has aceptado mi invitación?
LOS MILAGROS DE UN DÍA
Para Sidsel
Siento tu aroma
bailando entre mis cardenales
en la ventana inmensa
y me haces entender
que no eres una mariposa
a pesar de todo
sino un alma.
Te sientas a comer un durazno
en silencio
y en la televisión bailarinas profesionales
penosamente intentan imitar
tus tenues movimientos distraídos
Estás en la plaza
me dices por sms
que llegarás a las siete
y te imagino ahí de pié
sola
sonriendo
ya no como una mariposita
sino como una mujer.
Llegas a las nueve
y me miras
para constatar que llegaste atrasada
y te sumerjes en tus mensajes virtuales
mientras yo me duermo en paz
LOS MACHOS
Vengo de la pega colgado de un gancho. todos mis compadres colgados de un gancho. y el bus nos escupe al llegar al paradero Trece paradero negro y hediondo.
Caminamos eternos caminos hacia la población. Chao compadrito nos dispersamos.
Sigo solo la policía me observa y no hay luces en este sendero mi instinto me conduce.
Huelo. Escucho. Tropiezo, caigo, desmayo y pierdo el escaso conocimiento que alguna vez casi poseí.
Pero pienso
luego soy y despierto y encuentro oliendo cual perro guardián mi territorio.
Ahí están mi hembra mis mujercitas y mis hombrecitos.
Traigo apio húmedo aún y papas recién desenterradas. Hacemos maravillas en la olla y después de comer nos acostamos todos juntos a mirar las galaxias fugaces.
Vengo de la pega colgado de un gancho. todos mis compadres colgados de un gancho. y el bus nos escupe al llegar al paradero Trece paradero negro y hediondo.
Caminamos eternos caminos hacia la población. Chao compadrito nos dispersamos.
Sigo solo la policía me observa y no hay luces en este sendero mi instinto me conduce.
Huelo. Escucho. Tropiezo, caigo, desmayo y pierdo el escaso conocimiento que alguna vez casi poseí.
Pero pienso
luego soy y despierto y encuentro oliendo cual perro guardián mi territorio.
Ahí están mi hembra mis mujercitas y mis hombrecitos.
Traigo apio húmedo aún y papas recién desenterradas. Hacemos maravillas en la olla y después de comer nos acostamos todos juntos a mirar las galaxias fugaces.
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